En silencio...
Preocupación y tristezaMéxico DF, 20 de julio de 2005
Última actualización: 13:18
Con semblante que reflejaba coraje e impotencia llegaron los jugadores de Cruz Azul a su estadio, en la colonia Nochebuena, para la práctica de este miércoles, casi 24 horas después del secuestro de su director técnico, Rubén Omar Romano.
El entrenamiento se determinó fuera a puerta cerrada. Algunos jugadores, poco antes, ingresaron por la puerta principal ubicada en el lado oriente y otros por la del sector poniente, del lado de la Plaza México.
De los pocos jugadores que accedieron a decir algo se cuenta al defensa argentino Federico Lussenhoff, quien al igual que sus compañeros mostraba consternación.
"Quiero pedirle a esa gente (los secuestradores) que no hagan nada raro para que (Romano) pueda estar pronto con su familia", expresó.
El anhelo del compatriota de Romano es que esta situación "termine rápido y bien, y sólo sea un recuerdo malo en la vida del balompie mexicano".
El jefe de prensa de club Cruz Azul, Antonio Romero, informó que al término del entrenamiento podrían bajar a la cancha del estadio los periodistas, reporteros y camarógrafos que se mantienen a la espera de alguna noticia.
"Por disposiciones de la directiva sólo hablará Isaac Mizrahi, auxiliar técnico de Romano y no lo harán los jugadores", advirtió. OZT/FCR





